Tatuajes sobre cicatrices.

  Es una duda muy frecuente, si se puede o no tapar una cicatriz con un tatuaje. Es un tema muy complejo ya que, depende mucho de cómo sea la cicatriz y en qué parte del cuerpo esté.

  Si la cicatriz no tiene, ni relieve, ni profundidad, es decir, la tocamos y está a ras de la piel, solo nos encontraremos con el problema de la variación de color respecto al tono del resto de nuestra piel, ésto, en la mayoría de los casos, con un poco de imaginación al elaborar el diseño, queda totalmente tapada en integrada en el tatuaje. Es el caso, por desgracia, menos frecuente.

  Normalmente las cicatrices presentan, o bien relieve, o bien socavamiento, por lo que nuestro objetivo no es taparla, sino disimularla. Conforme a la forma de la cicatriz y su ubicación, buscaremos un diseño apropiado, ésta vez, al contrario que en los COVER UP, huirémos del uso del negro y los colores muy oscuros, éstos tonos sólo realzarían, tanto la diferencia de nivel de la cicatriz respecto a la piel, como la diferencia de color de las mismas. Por ello, lo más recurrido suelen ser las enredaderas en color o sombras.

  Las cicatrices suelen ser casi siempre alargadas, así que la “enredadera”, gracias a su foma longitudinal y flexible, así como su aleatoria composición de flores, hojas, o, cualquier dibujo acorde (estrellas, tribales, etc..). Permitirán que la vista se centre en éstos motivos, y que, nuestro cerebro siga la monotonía de la enredadera sin fijarse, es un truco óptico, pero, realmente, la cicatriz está oculta de quienes, nos ven en ese momento, habria que fijarse a conciencia. De hecho, quienes saben que la tenemos, serán los únicos “no engañados” eso si debemos saberlo de antemano.

  Sin embargo sí existen cicatrices que no se pueden tatuar, quizás, en éstos casos es mejor dejarla así, ya que, un tatuaje cercano, sólo atraería la mirada hacia esa zona. Lo contrario de lo que deseamos.

  En la foto de muestra si te fijas bien, verás la cicatriz, pero, mírala primero “de pasada”. VERÁS EL EFECTO DESEADO.

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